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Desmontando mitos del running (IV): ¿Somos todos aptos para correr?

Cualquier persona puede iniciarse en el mundo de la carrera a pie, pero ¿sabemos cuáles son nuestros límites? Te ayudamos con otro capítulo de este serial

Categoría: Actualidad 25/04/2019 521

En los tiempos que corren, donde el running se ha convertido en una práctica de lo más común para todo tipo de personas, hay quien se pregunta si realmente es apto para iniciarse en el mundillo de la carrera a pie. 

En términos generales, sí. Correr lo puede hacer cualquiera, siempre que haya una predisposición a la hora de calzarse las zapatillas. Para correr se necesitan ganas, ilusión y, sobre todo, perseverancia. Es necesario marcarse un objetivo en la mente que te impulse a salir de tu casa a entrenar y abandonar el sedentarismo previo. No obstante, hay una serie de factores que debemos tener en cuenta si queremos empezar a correr:

1. Límites y necesidades: Con la fiebre del running, son muchas las personas que acaban enamorándose perdidamente de este deporte, hasta el punto de obsesionarse con sus metas. En algunos casos, estos objetivos están por encima de nuestras posibilidades, por lo que nunca está de más hacerse análisis periódicos para controlar nuestro estado físico.

2. Lesiones: Habitualmente, este apartado está directamente relacionado con el anterior. Cuando forzamos en exceso la maquinaria, corremos el riesgo de lesionarnos y aparcar por un tiempo nuestra rutina runner. Por eso, resulta de vital importancia conocer nuestros límites para no sobrepasarlos. 

3. Alimentación saludable: Si una de nuestras prioridades es adelgazar, debemos saber que no es suficiente solo con salir a la calle y hacer unos cuantos kilómetros. Seguir una dieta equilibrada y cuidar las cantidades que consumimos son dos aspectos a tener en cuenta a la hora de bajar peso. 

4. Gimnasio: Para fortalecer nuestras piernas, es recomendable acudir unas dos veces por semana al gimnasio. De este modo, tonificaremos nuestra musculatura y dotaremos de mayor fuerza y consistencia a las articulaciones. Además, es un buen método para prevenir lesiones.

Por otro lado, tal y como indican diferentes estudios, el running no está recomendado para las personas que sufren:

- Sobrepeso: Las actividades de impacto están contraindicadas para cuerpos en los que las articulaciones deben soportar mucho peso. Antes de ponerse a correr, es recomendable empezar con recorridos cortos en bicicleta o caminatas de 45 minutos o 1 hora. Por supuesto, es indispensable llevar una dieta saludable.

- Problemas cardiovasculares, de presión y otras complicaciones de esta índole: En estos casos, los expertos médicos no autorizan ni, por lo tanto, recomiendan la actividad.

- Osteoporosis o problemas de articulaciones: Quienes poseen artrosis pueden sufrir lesiones graves o molestias crónica, ya que, con cada paso que damos, nuestras rodillas y tobillos se resienten.

- Etapa de rehabilitación: Tras una lesión articular o una cirugía de rodilla, no es apropiado salir a correr. El avance debe ser gradual y es primordial fortalecer las articulaciones en la vuelta a la actividad física. 

¿La edad es un impedimento? No es un problema en sí mismo, pero hay que tener especial cuidado con aquellos que se unen a esta popular tendencia a edades avanzadas. Con tener claras las limitaciones físicas de cada uno, disfrutaremos del deporte más bonito del mundo sin preocupaciones. Así que… ¡#123aCorrer!

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