La revolución de las bicicletas gravel

La experiencia gravel está haciéndose un hueco en el mercado mundial del ciclismo, siendo líderes en Norteamérica y cada vez más influyentes en Europa

Categoría: Actualidad 24/11/2019 316

Prácticamente líderes del sector norteamericano, las bicicletas gravel han comenzado a hacerse un hueco en las preferencias de los ciclistas europeos, que deciden rodar con estas resistentes máquinas.

Se trata de una bicicleta versátil por excelencia que te llevará por una larga travesía con muchos kilómetros y diferentes superficies. Sin embargo, no están pensadas para competir y unas situaciones de alto rendimiento deportivo, pero te aportarán grandes distancias sin importar la firmeza del terreno.

Composición de la bicicleta

Está basada en las bicicletas de ciclocrós. Usan pedales automáticos y está comenzando a ser habitual que el sistema de frenos incorporado sea el de disco, que aportan un mayor grado de efectividad en la frenada para situaciones concretas con un asfalto más arriesgado, en descensos de montaña o incluso en ocasiones extremas.

Con un paso de rueda holgado y amplio en las dos extremidades, tanto cuadro como en la horquilla, esta disposición te aporta la posibilidad de usar unos neumáticos más anchos que los habituales o, por el contrario, llevar unas gomas con un dibujo muy marcado y una presión moderada. Precisamente, las gomas suponen una de las principales ventajas del modelo gravel, pues soportan el volumen añadido que introduzcas en tu bicicleta y que irán formando una nueva experiencia encima de las dos ruedas.

La geometría que poseen las bicicletas gravel son mucho más estables que las tradicionales o las de ciclocrós que mencionábamos anteriormente, provocando mayor comodidad gracias a una considerable distancia entre los ejes que te aportan las vainas y el tubo horizontal de mayor longitud, así como una menor altura del eje pedalier.

Como casi todo el conjunto, cada pieza de la bicicleta gravel está diseñada a medida pensando en el confort del usuario, por lo que resulta curioso ver los específicos manillares que fluyen con un gancho de tamaño reducido en su radio y con una forma muy abierta. Esta forma le aporta un mayor control de la situación en situaciones de mucha pendiente y tramos sinuosos con peligrosidad.

Casi perfecta

Si buscamos un pero o una adversidad en esta bicicleta todoterreno es, sin duda, el peso de la misma. Con la finalidad de soportar el peso de los accesorios que el usuario pueda añadir, como por ejemplo las alforjas, el cuadro resulta consistente y bien armado, quedando muy lejos de los ejemplares de fibra de carbono para pista, o el último modelo que porta en sus entrenamientos nuestro embajador #123aCorrer, Miguel Indurain.

En cualquier caso, si lo que estás buscando es una bicicleta perfecta para probar nuevas experiencias y todavía no te decides por un asfalto concreto, la mejor solución será la gravel, para poder probar tanto en montaña como en carretera y acostumbrarte a vivir la vida desde el sillín.

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