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¿Por qué comemos torrijas en Semana Santa?

Tras un duro entrenamiento, aprovechamos estas fechas para darnos un capricho con este delicioso dulce. Te contamos todo sobre su origen

Categoría: Actualidad 17/04/2019 317

La Semana Santa está marcada en rojo en el calendario por los más golosos de la casa solo por una razón: las torrijas. Después de varias semanas o meses de entrenamiento, podemos darnos un capricho con este delicioso postre. Eso sí, sin excedernos en las cantidades y pensando en retomar el ejercicio a la vuelta de las vacaciones. No obstante… ¿de dónde viene la tradición de preparar y consumir este dulce durante esta época del año? 

En primer lugar, cabe reseñar que se trata de un postre de origen estrictamente español. El debate sobre su proveniencia se divide entre quienes apuestan por un origen francés y los que lo atribuyen a los romanos e incluso al pueblo árabe.

Lo cierto es que se empezó a consumir en España en el siglo XV, tal y como queda reflejado en distintos documentos. Se cree que este tipo de alimento se utilizaba para combatir los momentos de hambruna dada su alto índice energético. Además, aliviaba el dolor de las mujeres que daban a luz.

Por otro lado, al ser un producto barato que permitía aprovechar las sobras de pan de días anteriores, suponía un gran recurso a nivel económico. 

¿Cuál es la receta tradicional?

Es uno de los postres más sencillos de elaborar. Basta con disponer de pan del día a anterior, cortarlo en rebanadas que pasaremos por leche caliente con canela y azúcar (o vino) para, posteriormente, rebozarlo en huevo y freírlo en una sartén con abundante aceite.

Actualmente, si bien las torrijas más tradicionales siguen teniendo mucho éxito en cualquier época del año, también han sabido adaptarse a nuestros tiempos, y los reposteros y restauradores han incorporado nuevas versiones y sabores que han llevado este postre a su mejor momento. Así, podemos encontrar en el mercado sabores como el café, chocolate, arroz con leche, flan, caramelizadas, con toffee, o incluso sabores tan exóticos como el té verde matcha.

Por otro lado, las torrijas caseras se pueden aderezar con miel, azúcar y hay quienes optan por bañarlas en más leche con canela a modo de ‘barquitos’. ¡Una vez escogido el modo de consumición, solo nos queda disfrutar de este manjar!

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